Columna

                                  El cambio climático durante la pandemia.

Este último año (2020), en definitiva, marcó un antes y un después dentro de la rutina del ser humano en cada rincón del planeta. Se han visto cambios inimaginables dentro de la fauna del planeta tierra podíamos apreciar en redes sociales un sinfín de videos donde se mostraban diferentes especies caminar tranquilamente por las calles de las ciudades, o en el mar, diferentes animales marinos llegando a lugares donde hace mucho no se veían, pero, ¿Qué ha pasado con el cambio climático?, ¿El confinamiento que se mantuvo todo este tiempo ayudo a darle un respiro al planeta?

La respuesta a la pregunta anterior podría ser que sí, ya que, en cuanto a las emisiones de CO2 en los registros se puede notar que esto a decaído notoriamente, llegando a marcar un récord en la historia. "Ninguna guerra, ninguna recesión, ninguna otra pandemia, ha tenido un impacto tan dramático en las emisiones de CO2 durante el último siglo como el que ha logrado el covid-19 en pocos meses", escribió recientemente Matt McGrath, corresponsal de medio ambiente de la BBC.

Todo esto se debe a la poca activad que se tuvo durante meses en varias ciudades del mundo, ya que, hubo menor uso de aviones abarcando el cielo, e incluso los vehículos, a consecuencia de que a todos los locales o la mayoría de estos se encontraran cerrados; con toque de queda, y con la indicación de que las escuelas cerrarían sus puertas para los estudiantes hasta que el índice de contagios bajara, y algunos trabajo solamente se debían mantener en casa, el poco uso de estos medios de transporte ayudaron a que los gases que afectan al medio ambiente disminuyeran gradualmente.

La NASA ha detectado desde el espacio la disminución de gases contaminantes en la atmósfera.

Los sismólogos han notado que el planeta incluso está vibrando menos.

Y aun que todo esto pueda llegar a ser alentador, es totalmente lo contrario, puede que si, efectivamente, el ser humano le ha dado al planeta un gran respiro, pero, todo esto será temporal. "El covid-19 de ninguna manera tiene un lado positivo para el medio ambiente", escribió hace unos días Inger Andersen, directora del programa ambiental de la ONU.

 

Sin embargo, cuando se llegó a cumplir seis meses desde el comienzo de la pandemia, los científicos de la ONU advirtieron que el cambio climático avanza implacablemente a pesar de la COVID-19. Las reducciones de emisiones de carbón en el punto máximo de las medidas de confinamiento alcanzaron hasta un 17%, pero ya se acercan de nuevo a los niveles previos a la pandemia y a largo plazo, no tendrán mucho impacto en las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que permanecen en niveles récord. Con esto solo se logra confirmar lo anterior dicho, todo fue nada mas por un corto periodo de tiempo.


António Gutiérrez, secretario general de la ONU, afirmo que las medidas de confinamiento a corto plazo por la pandemia ocasionada por el coronavirus no son un sustituto para una acción climática sostenida, expresó “Las consecuencias de nuestra incapacidad para afrontar la emergencia climática están por todas partes: Olas de calor extremo, incendios, inundaciones y sequías devastadoras. Y estos desafíos solo van a empeorar”.

La investigación científica United in Science (Unidos en la Ciencia), llevada a cabo por la Organización Meteorológica Mundial, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente, la UNESCO, y otras organizaciones internacionales, afirman que todo apunta a que los años 2016-2020 fueron de los más cálido de la historia registrada, una tendencia que desgraciadamente se mantendrá en los años que vienen. Además, recalca que el mundo está muy lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París para mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de los 2 °C con respecto a los niveles preindustriales o, mejor aún, de limitarlo a 1,5 °C.

Ante esta situación el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente advierte que “Ya no puede aplazarse más la adopción de medidas transformadoras si se quieren alcanzar los objetivos del Acuerdo de París”. En 2019, la agencia reveló que, para alcanzar el objetivo de mantener el calentamiento global en 2 °C, entre 2020 y 2030 las emisiones mundiales deberían reducirse cada año cerca de un 3 %, y para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de mantener el calentamiento global en 1,5 °C, deberían lograrse reducciones anuales medias superiores al 7 %.

Si bien todavía es posible cerrar la brecha de las emisiones, se necesitan medidas urgentes y certeras entre todos los países. 

“Los mayores beneficios que estamos viendo son de corto plazo”, dice el profesor Kaufmann.

 

 

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